Fue creado en 1988 y desde entonces se dedica al rescate, conservación,
estudio y difusión del patrimonio ferroviario mexicano, a través
de diversas actividades culturales, recreativa, académica y
educativa. En este recinto histórico, se albergan los más
valiosos bienes generados por los ferrocarriles mexicanos desde su
llegada a México en 1850.
Historia
El Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos está ubicado
en los terrenos que pertenecieron a dos antiguas estaciones: la del
Ferrocarril Mexicano y la del Mexicano del Sur. La primera fue inaugurada
en 1869 por el presidente Benito Juárez, prestó servicios
de carga y pasajeros hasta 1947, año en que fue cerrada por
primera ocasión. A partir de 1960 se destinó únicamente
al tráfico de carga y en 1974 cerró sus puertas definitivamente,
quedando en el total abandono.
Sus patios fueron usados como mercado y terreno para asentamientos
irregulares, mientras que el edificio se ocupó como vivienda
hasta 1985, fecha en que se inició su rescate después
de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia la
declarara monumento histórico.
Actualmente, el Museo pertenece al Consejo Nacional para la Cultura
y las Artes y ha ampliado su impacto y campo de trabajo al adquirir
el status de Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio
Cultural Ferrocarrilero.